…Sentir que formamos parte de la tierra, como esa sensación de los pies desnudos sobre la hierba húmeda, estar cómodos en nuestro entorno y sentir una buena relación con lo que nos rodea, habitar en viviendas eficientes…


Es evidente que están variando las relaciones de las casas con los habitantes de las mismas, es necesario tomar consciencia y comprender éstos cambios. Es fundamental ver la evolución de los nuevos modelos familiares y nuevas unidades de convivencia, los valores, los comportamientos y por supuesto las necesidades para saber cuál es el tipo de casa que mejor se adapta a cada momento.

Teniendo en cuenta que el sector de la construcción ha variado de una forma drástica, existe un nivel mucho mayor de oferta, sumado a una demanda cada vez más inferior, esto conlleva a que la nueva construcción debe tener un mayor valor añadido y un aumento de la calidad, lo que implica necesariamente una mayor innovación.

Este cambio en la vivienda no pasa por ser un restyling en los diseños meramente estéticos o de acabados. Este cambio implica actualización e innovación. Adaptar la arquitectura a las personas, a su gusto y necesidades, utilización de materiales sanos e innovadores, de alta calidad.

Se debe adaptar a la diversidad de la forma de vivir de sus habitantes, mediante la flexibilidad, además de ser sostenibles, una cualidad cada vez más demandada por los usuarios, sin olvidar la eficiencia, ya que la vivienda debe ser un lugar en el cual sentirse bien, con la tranquilidad de unos consumos muy reducidos.

Tres características básicas de las viviendas y una forma de mejorar nuestro entorno inmediato. minicube®

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